¿Qué es un sistema de gestión de mercancías?

Un sistema de gestión de mercancías (SGM) es una solución asistida por software que mapea digitalmente, simplifica y optimiza todos los procesos de las mercancías, desde los pedidos y el almacenamiento hasta las ventas. Garantiza la transparencia del inventario, la automatización de los pedidos y el control eficaz de todos los flujos de mercancías en la empresa.

La gestión de mercancías es un componente central de cualquier empresa que trabaje con productos físicos. Abarca todos los procesos asociados a la gestión, el control y la organización de los flujos de mercancías. El objetivo es suministrar la cantidad adecuada de un producto en el momento adecuado y en el lugar adecuado en todo momento, con los mínimos costes y la máxima eficacia. Desafíos como el exceso de existencias, que inmoviliza el capital, o los cuellos de botella en el suministro, que provocan pérdidas de ventas, hacen indispensable una gestión estructurada de las mercancías. La trazabilidad de las mercancías también es cada vez más importante, sobre todo en relación con los requisitos legales y los aspectos de sostenibilidad. Es necesario documentar sin fisuras las cadenas de suministro y los inventarios para cumplir las normas de calidad y poder reaccionar rápidamente en caso de retiradas o daños.

Principales tareas de gestión de mercancías:

  • Garantizar el suministro de materiales para la producción
  • Optimización de los niveles de existencias para reducir costes
  • Control de los flujos de materiales dentro de la empresa
  • Cumplimiento de los objetivos medioambientales y de sostenibilidad

Objetivos y funciones de la gestión de mercancías

Los tres objetivos principales:

  • Objetivo: Suministro de los materiales y bienes necesarios
  • Objetivo del molde: Optimización de costes mediante un almacenamiento eficaz
  • Objetivo social: Sostenibilidad y sensibilización medioambiental

Un sistema de gestión de materiales bien organizado es esencial para que la cadena de suministro funcione. La integración en los sistemas ERP es especialmente importante para permitir una gestión digital y automatizada de los materiales.

Los tres tipos de gestión de mercancías:

Tipo de gestión de mercancíasFunciones
Gestión integrada de mercancías Adquisición, almacenamiento, transporte, eliminación
Ampliación de la gestión integrada de mercancías Además: Planificación y control de la producción
Gestión de mercancías totalmente integrada Además: Distribución y logística externa

Por qué es necesario un sistema de gestión de mercancías

A medida que las empresas crecen en tamaño y aumenta la diversidad de productos, la gestión manual de inventarios, pedidos y entregas se vuelve rápidamente ineficaz y propensa a errores.

Retos típicos de la gestión de mercancías:

  • Falta de transparencia en los inventarios
  • Pedidos retrasados o incorrectos
  • Costes de almacenamiento elevados debido a una mala planificación de las existencias
  • Procesos manuales que consumen mucho tiempo

Para superar estos retos, las empresas confían en los sistemas de gestión de mercancías. Estas soluciones de software automatizan muchos procesos, minimizan las fuentes de error y garantizan una gestión fluida de las mercancías.

¿Qué es un sistema de gestión de mercancías?

Un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) es una solución de software que ayuda a las empresas a controlar y gestionar eficazmente todo el flujo de mercancías, desde los pedidos hasta las ventas, pasando por el almacenamiento. Mapea digitalmente todos los procesos de gestión de mercancías y garantiza un control transparente, automatizado y optimizado de las existencias, las adquisiciones y las cadenas de suministro.

¿Quién utiliza un sistema de gestión de mercancías?

Los sistemas de gestión de mercancías se utilizan principalmente, aunque no sólo, en las empresas comerciales. Se trata de empresas que compran bienes y mercancías a proveedores y los venden a terceros sin procesarlos. El número de usuarios de sistemas de caja registradora electrónica y sistemas de gestión de mercancías es correspondientemente amplio. El espectro abarca desde el comercio mayorista y minorista tradicional hasta la restauración y el comercio electrónico. Un programa de gestión de mercancías ayuda a estas empresas a gestionar sus procesos empresariales cubriendo todas las áreas fundamentales.

El sistema de gestión de mercancías como elemento central de control


Un sistema moderno de gestión de mercancías va mucho más allá de la administración manual o semiautomatizada. Permite a las empresas controlar las existencias en tiempo real, optimizar los procesos de almacén, establecer procesos de pedido automatizados y coordinar eficazmente las ventas y la logística. Mientras que las pequeñas empresas a menudo siguen gestionando sus mercancías con hojas de cálculo o soluciones de software sencillas, las medianas y grandes empresas confían en sistemas de gestión de mercancías completos, ya sean autónomos o integrados en un sistema ERP (Planificación de Recursos Empresariales) de nivel superior.

Diferencia entre sistema de gestión de mercancías y sistema ERP

Un sistema de gestión de mercancías se centra principalmente en la gestión del flujo de mercancías, es decir, las compras, el almacenamiento, la gestión de inventarios y las ventas. Optimiza todos los procesos relacionados con la gestión de mercancías y garantiza la transparencia en las cadenas de suministro. Un sistema ERP, en cambio, va un paso más allá: no sólo integra la gestión de mercancías, sino también otros procesos operativos como la contabilidad financiera, la gestión de personal, la planificación de la producción o la gestión de las relaciones con los clientes (CRM). Aunque un sistema de gestión de mercancías puro puede ser suficiente, sobre todo para empresas minoristas o negocios más pequeños, las empresas más grandes suelen confiar en soluciones ERP que conectan en red todos los procesos empresariales y crean una base de datos centralizada.

Ventajas de un sistema de gestión de mercancías

Las empresas que siguen gestionando sus mercancías manualmente o sólo con soluciones de software sencillas alcanzan rápidamente sus límites. Los problemas más comunes son la falta de coherencia de los datos, la alta propensión a los errores, la falta de automatización y la escasa escalabilidad. Un sistema moderno de gestión de mercancías ofrece claras ventajas en este sentido:

  • Automatización: los pedidos, las entradas de mercancías y la facturación se ejecutan automáticamente, lo que acelera los procesos y reduce los costes.
  • Minimización de errores: La conciliación automática de datos evita los errores tipográficos, las reservas dobles y los detalles de existencias incorrectos.
  • Visión general en tiempo real: Las empresas tienen una visión de los niveles actuales de existencias en todo momento y pueden evitar cuellos de botella o excesos de existencias en una fase temprana.
  • Mejor escalabilidad: los sistemas de gestión de mercancías se adaptan fácilmente a un número creciente de artículos, mayores cantidades de pedidos o ubicaciones de almacén adicionales.
  • Más transparencia: La documentación sin fisuras facilita la trazabilidad de las mercancías y favorece el cumplimiento de la normativa legal.
  • Mejor servicio al cliente: La gestión optimizada del inventario y el procesamiento más rápido de los pedidos mejoran la capacidad de entrega, lo que aumenta la satisfacción del cliente.
  • Sostenibilidad y conservación de recursos: Un almacenamiento eficiente y una planificación de la demanda específica ayudan a reducir la sobreproducción y el transporte innecesario.
  • Mejor base para la toma de decisiones: los análisis e informes proporcionan datos sólidos para las decisiones empresariales estratégicas.

Funciones básicas de un sistema de gestión de mercancías

Un sistema de gestión de mercancías traza digitalmente todo el flujo de mercancías dentro de una empresa y realiza una serie de funciones esenciales. Éstas van desde el aprovisionamiento y el almacenamiento hasta las ventas, la contabilidad financiera y la logística. Al centralizar la gestión de todos los procesos, un sistema de gestión de mercancías ayuda a controlar eficazmente las existencias, reducir los costes y garantizar una disponibilidad óptima de las mercancías.

Compras y aprovisionamiento: gestión eficaz de los pedidos

Un sistema de gestión de mercancías optimiza las compras automatizando la determinación de las necesidades, la gestión de los pedidos y el control de las relaciones con los proveedores. Reconoce en una fase temprana cuándo se necesitan pedidos repetidos y puede activarlos automáticamente. Además, la gestión integral de proveedores permite optimizar los procesos de compra en función de los plazos de entrega, los costes y la calidad, lo que reduce los costes de aprovisionamiento y evita los cuellos de botella.

Gestión de almacenes: gestión de inventarios en tiempo real

Un sistema de gestión de inventarios garantiza la disponibilidad de mercancías gestionando las existencias en tiempo real y registrando automáticamente las entradas y salidas de mercancías. Optimiza las ubicaciones de almacenamiento, facilita las transferencias de existencias y simplifica los inventarios mediante funciones de recuento automático. Esto minimiza los errores, evita el exceso de existencias y reduce las pérdidas.

Distribución y ventas – gestión fluida de pedidos

Un sistema de gestión de mercancías automatiza la gestión de pedidos registrándolos, creando presupuestos y generando facturas. La gestión integrada de las relaciones con los clientes (CRM) permite guardar historiales de clientes y realizar análisis de ventas. Los procesos más rápidos acortan los tiempos de tramitación, mejoran el servicio y aumentan la satisfacción del cliente.

Contabilidad y control financiero: transparencia de costes y ventas

Un sistema de gestión de mercancías vincula el flujo de mercancías con la contabilidad financiera, automatiza los procesos de facturación y registra las transacciones. Esto proporciona a las empresas un control preciso de los costes, les permite analizar las ventas y tomar decisiones bien fundadas. La automatización minimiza los errores y reduce el trabajo administrativo.

Logística y transporte: procesos de entrega optimizados

Un sistema de gestión de mercancías optimiza la preparación de pedidos, el proceso de envío y la trazabilidad de los pedidos. Los procesos automatizados de envío permiten a empresas y clientes ver el estado de la entrega en tiempo real. El sistema también facilita la gestión de las devoluciones, registrándolas eficazmente y optimizando su reposición o eliminación.

Los retos

A pesar de las numerosas ventajas, la introducción de un sistema ERP también conlleva retos. En particular, los costes de implantación, la adaptación a los procesos existentes, la protección de datos y la seguridad informática, así como la formación de los empleados, requieren una planificación cuidadosa.

Costes de implantación e inversión a largo plazo

Introducir un sistema de gestión de mercancías puede ser caro. Además de los costes de adquisición, también hay gastos de configuración, personalización e integración. También hay que tener en cuenta los costes de mantenimiento y actualización. Un análisis preciso de costes y beneficios ayuda a evitar sorpresas financieras.

Adaptación a los procesos existentes

Cada empresa tiene procesos individuales que a menudo hay que adaptar o reestructurar. Integrar el sistema en soluciones de software existentes, como ERP o contabilidad, puede ser un reto. Una buena planificación garantiza que todos los departamentos puedan trabajar eficazmente con él.

Protección de datos y seguridad informática

Un sistema de gestión de mercancías almacena grandes cantidades de datos sensibles. La protección contra la pérdida de datos, los ciberataques y el acceso no autorizado es esencial. Con las soluciones en la nube en particular, debe garantizarse el cumplimiento de las directrices de protección de datos, como la GDPR.

Formación y aceptación de los empleados

La introducción de un nuevo software requiere que los empleados se familiaricen con él. La falta de formación puede provocar errores o resistencia al nuevo sistema. Unas instrucciones claras y una formación práctica contribuyen a garantizar la aceptación y la utilización eficaz.

Conclusión

En definitiva, puede decirse que los sistemas de gestión de mercancías son casi imprescindibles para las empresas de hoy en día. Optimizan todo el control del flujo de mercancías -desde los pedidos hasta las ventas, pasando por el almacenamiento- y contribuyen decisivamente a aumentar la eficacia, reducir los costes y mejorar la planificación. Especialmente en tiempos de crecientes exigencias del mercado y expectativas cada vez mayores de los clientes, es esencial una gestión automatizada y transparente de las mercancías. Sin un sistema adecuado, las empresas corren el riesgo de sufrir escasez de existencias, exceso de existencias o retrasos, lo que puede provocar pérdidas económicas y clientes insatisfechos.

Quienes gestionan eficazmente sus flujos de mercancías, minimizan los errores y optimizan los procesos no sólo pueden reducir costes, sino también reaccionar con mayor flexibilidad a los cambios del mercado. En un entorno empresarial cada vez más digitalizado, el uso de un sistema eficaz de gestión de mercancías es, por tanto, un factor de éxito decisivo.

Preguntas frecuentes sobre el sistema de gestión de mercancías

¿Cuál es la diferencia entre un sistema de gestión de mercancías y un sistema ERP?

Un sistema de gestión de inventarios se centra principalmente en los niveles de existencias, la programación, los pedidos y los flujos de mercancías. Un sistema ERP también abarca otras áreas de la empresa, como finanzas, RRHH, producción y CRM , y ofrece un control holístico de los procesos empresariales.

¿Qué funciones suele ofrecer un sistema de gestión de mercancías?

Las funciones típicas incluyen el registro y seguimiento de los movimientos de existencias, la programación, las compras, las ventas, los envíos y la optimización de los procesos internos. Da soporte a los procesos de mercancías de extremo a extremo a lo largo de toda la cadena de suministro.

¿En qué empresas tiene sentido un sistema de gestión de mercancías?

Los sistemas de gestión de mercancías se utilizan principalmente en las empresas minoristas -desde el comercio minorista y mayorista hasta la restauración y el comercio electrónico-, pero también se utilizan cada vez más en las PYMES para controlar eficazmente el flujo de mercancías.

¿Qué ventajas ofrece un sistema de gestión de mercancías?

Las ventajas de los sistemas de gestión de mercancías incluyen el ahorro de costes gracias a un menor compromiso de inventario, una mayor eficacia de los procesos, transparencia en tiempo real del inventario y procesos automatizados de pedido.

¿Qué tipos de sistemas de gestión de mercancías existen?

Se distingue entre sistemas abiertos, cerrados e integrados, así como entre sistemas centralizados y soluciones de sucursal especialmente adaptadas a los minoristas con múltiples sedes.

¿Los sistemas de gestión de mercancías también pueden planificar automáticamente?

Sí, los sistemas automáticos de reaprovisionamiento (por ejemplo, parte de un sistema ERP) se utilizan para crear propuestas de pedido -basadas en previsiones o puntos de pedido- con el fin de optimizar las existencias y evitar cuellos de botella en el suministro.

¿Cómo se integra un sistema ERP con otro?

En los sistemas ERP, la gestión de mercancías está perfectamente integrada, a menudo como módulo de materiales o de programación. Esto permite controlar en red todos los procesos empresariales, como las compras, las ventas, el almacenamiento y la logística.