Seguro que te suena esto: un departamento se te acerca con una petición de ERP que parece trivial, pero que luego resulta ser una adaptación cara y frustrante. Por ejemplo, cuando el departamento de ventas necesita un campo adicional en el proceso de elaboración de ofertas para la fecha de entrega prevista, calculada automáticamente a partir de la planificación detallada.
Técnicamente, no es nada del otro mundo. Aun así, tu proveedor de ERP tarda tres semanas en hacer una estimación del trabajo necesario y calcula unos 8.000 euros para la personalización del ERP. Al mismo tiempo, sabes que, con la próxima versión, tendrás que volver a probar precisamente ese desarrollo personalizado y, en algunos casos, migrarlo.
Por eso es más que comprensible que, hoy en día, muchas empresas ya no quieran verse obligadas a embarcarse en largos proyectos de adaptación por cada pequeño cambio técnico. La buena noticia es que hay una alternativa entre los estándares rígidos y la costosa personalización a medida. La solución se llama ERP «low-code».
¿Qué significa «ERP low-code» y qué no significa?
¿Qué es un ERP «low code»?
El ERP «low code» es un moderno sistema de planificación de recursos empresariales que no solo se puede gestionar, sino también diseñar de forma activa. Puedes adaptar procesos, interfaces, reglas e interacciones de usuario con un esfuerzo de desarrollo mucho menor, sin tener que meterte en el código fuente. Todos los cambios se realizan dentro de una arquitectura diseñada para facilitar el lanzamiento de nuevas versiones y las actualizaciones.
¿Qué no es un ERP «low code»?
Hay un malentendido muy común detrás de la idea de que, con el «low-code», cualquier empleado puede programar, independientemente de si tiene conocimientos técnicos o no. Sin embargo, en realidad, una plataforma «low-code» es una herramienta para usuarios con conocimientos técnicos, bajo la supervisión del departamento de TI —por ejemplo, en el sentido de «citizen developers» integrados de forma estructurada—.
Del mismo modo, el término «principio modular» se queda corto. El «low code» en el contexto del ERP no debe confundirse con el simple hecho de ir encajando funciones con unos clics. Se trata más bien de una capacidad de ampliación controlada dentro de unos límites claramente definidos. El departamento de TI decide qué interfaces, modelos de datos y lógicas se pueden ampliar, asegurándose así de que estas ampliaciones sigan siendo fáciles de mantener a largo plazo.
Low Code frente a No Code frente a la personalización clásica de un ERP
Solo se puede entender bien el debate sobre las plataformas «low-code» si lo vemos en el contexto de los enfoques que ya existen. Entre el «no code», por un lado, y la personalización clásica, por otro, ha surgido un ámbito que ofrece un interesante término medio.
| Sin código | Low Code | Personalización clásica | |
| Objetivo | Ajustes técnicos sin necesidad de programar | Ampliación rápida y controlada de procesos, lógicas e interfaces | Personalización máxima gracias al desarrollo |
| Público objetivo | Áreas sin conocimientos profundos de informática | TI, desarrolladores y desarrolladoras, profesionales con conocimientos técnicos (desarrolladores ciudadanos) | Proveedores externos o desarrolladores internos* |
| Enfoque técnico | Basado exclusivamente en la configuración, sin interferir en la lógica | Configuración y programación de scripts dentro de los límites definidos del sistema | Intervenciones directas en el código, el modelo de datos o los procesos estándar |
| Flexibilidad | Limitado a opciones predefinidas | Alto, dentro de los puntos de ampliación previstos | Muy alto, teóricamente ilimitado |
| Posibilidad de lanzamiento / Posibilidad de actualización | Depende del enfoque de la plataforma | Por lo general, sí, ya que las ampliaciones se realizan de acuerdo con el sistema | A menudo es complicado, porque hay que ir haciendo ajustes individuales sobre la marcha |
| Rapidez de implementación | Muy alto | Alta | De bajo a medio |
| Idoneidad para los procesos básicos de ERP | Restringido | Muy adecuado | Es una buena opción, pero requiere mucho esfuerzo |
La comparación deja claro hasta qué punto cada uno de los enfoques es adecuado para los procesos clave de ERP:
- El ERP sin código llega rápidamente a sus límites en cuanto se trata de procesos más complejos, dependencias o integraciones a través de interfaces.
- Aunque la personalización clásica de un ERP ofrece la máxima libertad, a menudo resulta demasiado lenta, costosa y, en lo que respecta a la compatibilidad con nuevas versiones y actualizaciones, demasiado laboriosa.
- El ERP «low code» es ese interesante término medio. Se trata de un enfoque moderno para los sistemas ERP que permite su desarrollo de forma orientada a los procesos, controlada y con un esfuerzo razonable. De este modo, muchas empresas medianas disponen del margen de maniobra necesario entre un estándar rígido y un proyecto a medida.
Werner Hießl, Asseco Solutions
El valor añadido clave es que, con un ERP «low-code», tu empresa puede responder a los nuevos requisitos de forma más rápida y controlada que con el modelo clásico de personalización.
Qué supone el ERP «low code» para tus costes de TI y tu tiempo de respuesta
Costes de adaptación a la baja
En la personalización clásica de un ERP, una sola adaptación suele requerir varias semanas de preparación y presupuestos de cuatro cifras. En cambio, con un ERP «low code», a menudo consigues implementar el cambio en pocos días, con un uso de recursos mucho menor. Así, con muchos pequeños proyectos de adaptación a lo largo del año, consigues un ahorro notable.
Costes de actualización cada vez más bajos
Las adaptaciones del ERP que se implementen dentro de los límites previstos del «low-code» no tienen que migrarse con cada actualización. Eso significa: menos trabajo adicional, menos dependencia del proveedor y menos esfuerzo de coordinación con proveedores externos. Esto, a su vez, permite planificar mejor los costes de TI a lo largo de todo el ciclo de vida del sistema.
Aumento del tiempo hasta obtener valor
El tercer punto —y a veces el más importante— es la rapidez. Si los departamentos no tienen que esperar meses, sino solo unos días, para disponer de una solución operativa, esto, por un lado, agiliza los procesos dentro de tu empresa. Por otro lado , mejora la capacidad de reacción ante los cambios del mercado, las necesidades de los clientes y las oportunidades de optimización interna. Esto supone una clara ventaja competitiva para tu empresa.
Un estudio realizado por techconsult GmbH en colaboración con USU Software AG también pone de manifiesto que, hoy en día, el uso de plataformas «low-code» se centra sobre todo en acelerar el desarrollo de aplicaciones. Según este, el 65 % de las empresas encuestadas utilizan el «low-code» de forma estratégica para acortar los ciclos de desarrollo e impulsar la innovación más rápido.

¿Cuándo merece la pena usar un ERP «low code» y cuándo no?
En estos casos, merece la pena usar un ERP «low code»
✓ Tus departamentos especializados necesitan hacer pequeños ajustes de vez en cuando en los procesos, las plantillas o la lógica.
✓ La capacidad de implementación del ERP es clave en tu empresa.
✓ Tienes un equipo de informática pequeño y cuentas con recursos limitados.
✓ Quieres reducir la dependencia del proveedor del ERP.
✓ Tu empresa quiere seguir mejorando activamente sus procesos, en lugar de conformarse durante años con plantillas estáticas y soluciones especiales caras.
En estos casos, el «low code» llega a sus límites
El «low code» saca partido allí donde se configura y se ensambla a partir de funcionalidades ya existentes, es decir, en interfaces, secuencias de procesos y entradas de datos. Lo que el «low code» no puede hacer, en cambio, es desarrollar una lógica de negocio específica y compleja. Si, por ejemplo, tienes que implementar un configurador de variantes con una lógica de cálculo muy compleja, pronto te darás cuenta de que este enfoque tiene sus límites. Porque aquí ya no se trata de configurar, sino de desarrollar.
La adaptabilidad como criterio de selección: 5 preguntas para cada proveedor de ERP
¿Crees que un ERP «low code» sería una buena opción para tu empresa? Pues presta mucha atención a la hora de elegir el sistema. Porque solo si le haces las preguntas adecuadas al proveedor del ERP podrás averiguar cómo está realmente en cuanto a su capacidad de adaptación al futuro y su flexibilidad. No te olvides de abordar estos 5 puntos:
1. ¿Qué modificaciones puedo hacer en el ERP sin tener que tocar el código fuente?
Esta pregunta se centra en las características de las arquitecturas ERP modernas. ¿Qué procesos, autorizaciones, interacciones e interfaces se pueden configurar de forma flexible dentro del estándar? Cuantas más posibilidades haya aquí, menos te verás metido en los típicos proyectos de personalización.
2. ¿Se mantendrán mis ajustes al actualizar a una nueva versión?
Las mejoras solo son sostenibles si el ERP sigue siendo compatible con las nuevas versiones. Si no, lo único que haces es posponer el trabajo: de la implementación inicial a las tareas recurrentes de migración y pruebas.
3. ¿Quién puede hacer los ajustes: solo vuestra consultoría o también nuestro equipo interno?
Con esta pregunta compruebas tu dependencia del proveedor. Un ERP moderno debería estar diseñado de tal forma que puedas implementar los cambios tú mismo con recursos internos. Por el contrario, no es nada bueno tener que recurrir a desarrolladores externos para cada ampliación.
4. ¿Hay algún entorno de configuración visual o tengo que recurrir a desarrolladores para cada cambio?
Esta cuestión tiene que ver con la eficiencia: ¿con qué rapidez y a qué coste se pueden implementar concretamente las adaptaciones del ERP? Un entorno adecuado permite convertir rápidamente los requisitos funcionales en soluciones operativas. Tu equipo no debería verse obligado a meterse de lleno en el desarrollo cada vez que haya que hacer una pequeña ampliación.
5. ¿Cómo distingues entre configuración y personalización? ¿Y qué recomiendas en cada caso?
A la hora de responder, fíjate en que el proveedor de ERP separe bien estos dos enfoques y te dé una explicación clara. Asegúrate de que se puedan cubrir el mayor número posible de requisitos sin tener que modificar el código del programa. Sin embargo, si el proveedor suele recomendar personalizaciones individuales del ERP, deberías ponerte en guardia.
El «low code» en la práctica: el Flow Mode en el sistema ERP APplus
El «Flow Mode» del sistema ERP APplus es un buen ejemplo de cómo se puede aplicar el concepto «low-code» con visión de futuro. Ya no se centra en la personalización de campos concretos, sino que se trata más bien de crear procesos configurables, interfaces flexibles y una guía inteligente para el usuario.
En concreto, el Flow Mode te permite:
- la rápida representación digital de los procesos empresariales, los análisis y los requisitos individuales en el sistema
- el diseño personalizado de interfaces, las consultas, las autorizaciones y los pasos a lo largo de un proceso
- la integración de la IA y los modelos de lenguaje grande (LLM) en un montón de procesos
En pocas palabras, esto significa que las interfaces se adaptan al marco del proceso, para que los usuarios puedan realizar sus tareas rápidamente. Así, el enfoque pasa de las máscaras estáticas a una guía de usuario dinámica y orientada a los procesos.
Así pues, el enfoque orientado al flujo ya no se limita a la gestión de datos, sino que se centra en una lógica de procesos que se puede diseñar de forma activa. Al guiar a los empleados de forma específica a través de los procesos, el sistema les ofrece un apoyo notable en su día a día laboral. Y eso, al final, repercute positivamente en la eficiencia general de tu empresa. Igual de importantes son las personas que trabajan en la gestión de RR. HH. y en la dirección, que, con la ayuda del software, trabajan de forma eficaz y toman mejores decisiones para el futuro de la organización basándose en los datos.
Seminario web sobre el «Flow Mode» en la práctica
Descubre, a través de varios casos prácticos de clientes, cómo sacar el máximo partido al Flow Mode en tu día a día.
Conclusión: el ERP «low code» se está convirtiendo en el nuevo estándar
El ERP «low code» no es solo una moda pasajera, sino la respuesta lógica a la creciente presión del mercado. Hoy en día, los sistemas deben poder adaptarse rápidamente sin perder su capacidad de lanzamiento. Solo así las empresas podrán reaccionar con rapidez ante los nuevos requisitos y plantarle cara a la competencia.
Lo fundamental es saber hasta qué punto una solución de software se puede ampliar en su versión estándar sin necesidad de una personalización complicada. Al fin y al cabo, la viabilidad a largo plazo de un sistema ERP se mide por su capacidad para permitir cambios en el día a día de la empresa de forma práctica.
Para que al final elijas el ERP «low code» adecuado, lo mejor es que te lleves las cinco preguntas del artículo a tu próxima reunión con los proveedores. Así podrás averiguar hasta qué punto es realmente flexible la aplicación.




