De un vistazo

Medir el éxito es clave para garantizar que un proyecto ERP siga siendo controlable. Requiere un análisis inicial claro, objetivos definidos con precisión y KPI que hagan mensurables el progreso, la calidad, los costes y la aceptación. Sólo con cifras clave fiables se pueden reconocer las desviaciones desde el principio, tomar decisiones sobre una base sólida y comprender los beneficios reales tras la puesta en marcha.

La introducción de un sistema ERP siempre va asociada a grandes expectativas. El nuevo software pretende mejorar significativamente los procesos, reducir los costes y aumentar las ventas. Pero, ¿cómo puedes saber si la implantación es realmente un éxito? Es sencillo: puedes verlo en ciertas cifras clave.

En este artículo, te mostraremos cómo preparar e implantar profesionalmente la medición del rendimiento en un proyecto ERP: desde la definición de objetivos claros hasta la selección de los KPI adecuados. También te familiarizarás con las herramientas y métodos más importantes.

¿Por qué es tan importante medir el éxito de los proyectos ERP?

La implantación de un ERP puede costar mucho esfuerzo, tiempo y nervios. Por eso muchas empresas suelen hacerse las siguientes preguntas: ¿Merece la pena tanto esfuerzo? ¿Son realmente alcanzables los objetivos definidos para que al final la inversión merezca la pena? ¿O es posible que todo el proyecto ERP no merezca la pena en absoluto?

Las respuestas a estas preguntas sólo pueden obtenerse mediante una medición verificable del rendimiento. Entre otras cosas, proporciona información importante sobre los costes del proyecto, aporta valiosos datos sobre la satisfacción del cliente y proporciona información sobre la aceptación del usuario. Al mismo tiempo, revela el potencial de optimización y los riesgos, para que puedas tomar contramedidas rápidas si es necesario. Los costes ocultos, el uso ineficaz del sistema y la disminución de la aceptación de los empleados salen rápidamente a la luz midiendo el éxito.

Es bueno saberlo: El éxito de un proyecto puede medirse no sólo después de introducir el sistema ERP. Ya es posible y útil durante el proyecto en curso. Más sobre esto más adelante.

Imprescindible como base: situación actual y objetivos

Análisis del statu quo

El éxito sólo puede medirse si lo preparas cuidadosamente antes de iniciar el proyecto. El primer paso es analizar el statu quo recopilando datos de referencia sobre los procesos, costes y rendimiento actuales. Si conoces tus valores iniciales, podrás llevar a cabo una comparación continua objetivo/real en una fase posterior e identificar las discrepancias en una fase temprana.

Objetivos de contenido

El siguiente paso es definir los objetivos de tu proyecto. Las derivas de la estrategia corporativa. Sólo así el nuevo sistema podrá apoyar el desarrollo a largo plazo de la empresa.

Los siguientes objetivos suelen ser relevantes para la implantación de un ERP:

  • Automatización de actividades y procesos empresariales recurrentes
  • Optimización de los procesos mediante la creación de una plataforma de datos normalizada y menos intervenciones manuales.
  • Reducción de costes mediante un mejor uso de los recursos, una gestión optimizada de las existencias y una reducción de los costes laborales
  • Cumplimiento de la normativa legal mediante el intercambio digital de datos y la documentación automatizada
  • Aumento de la productividad al reducir las tareas repetitivas
  • Mejora del servicio al cliente gracias a un procesamiento más rápido de las consultas y los pedidos

Definición formal del objetivo

Una vez que hayas definido tus objetivos en términos de contenido, es hora de afinar la forma. Afirmaciones vagas como »Queremos aumentar las ventas». provocan diferentes interpretaciones y dificultan el seguimiento del proyecto. Es mejor la siguiente redacción: »Queremos aumentar las ventas un 60% en nuestras sucursales alemanas para finales de 2026″.

Lo ideal es que organices tus objetivos ERP según el sistema SMART. Un acrónimo que comprende cinco criterios:

  • Específico
    Formula tus objetivos con la mayor precisión posible. Utiliza siempre las cinco preguntas W como guía:
    • ¿Qué quieres conseguir?
    • ¿Por qué es importante?
    • ¿Quién está implicado?
    • ¿Cuándo quieres un resultado?
    • ¿Cómo piensas proceder?
  • Mensurable
    No hay éxito mensurable sin objetivos mensurables. Por tanto, debes establecer valores concretos que quieras alcanzar en una fecha determinada. Esto te permitirá identificar los problemas desde el principio y tomar contramedidas si es necesario.
  • Aceptado
    Que consigas tu objetivo y cómo lo consigas depende ante todo de tus empleados y de su motivación. Por tanto, asegúrate de que tienes tareas realizables y tómate en serio las preocupaciones de tus empleados.
  • Realista
    Los objetivos poco realistas suelen ignorarse y reducen la calidad del objetivo. Es mejor definir objetivos realistas que sean alcanzables para todos los implicados en el proyecto.
  • Programado
    La falta de programación perjudica a la organización de tu proyecto ERP y da lugar a diferentes interpretaciones. Por eso, los objetivos deben tener siempre un límite temporal.

Por tanto, recibirás pruebas tangibles de si has logrado o no tus objetivos mediante la implantación del ERP.

Cómo medir el éxito de un proyecto ERP con KPIs

Si has definido objetivos claros y medibles antes de la implantación del ERP, podrás analizarlos más adelante utilizando indicadores clave de rendimiento. Con la ayuda de los indicadores clave de rendimiento (KPI ), puedes reconocer los cambios, determinar el rendimiento de tu empresa y medir el éxito de tu proyecto. Esto te proporciona pruebas tangibles de si has alcanzado o no tus objetivos mediante la implantación del ERP. Seleccionar los KPI adecuados es crucial para una medición eficaz del rendimiento.

1. KPI importantes durante la implantación del ERP

Concéntrate en las tres áreas durante el proyecto Presupuesto, calendario y calidad. Realiza comprobaciones periódicas del progreso de los siguientes KPI:

Cumplimiento del presupuesto

Compara los costes del proyecto con tu presupuesto. Si el gasto real supera el previsto, hay que actuar.

Cumplimiento de horarios

Comprueba continuamente tus hitos. Si el avance de tu proyecto se retrasa respecto a los plazos previstos, peligra la consecución de los objetivos a tiempo.

Número de solicitudes de cambio

Reflexiona continuamente sobre la calidad de la planificación del proyecto. Cuantas más enmiendas se presenten, más inadecuada será la planificación.

2. KPI importantes tras la implantación del ERP

Una vez finalizado el proyecto, echa un vistazo a todos los KPI que estén directamente relacionados con tus objetivos estratégicos. Relaciona los datos de referencia con los resultados y evalúa si los KPI han cambiado positiva o negativamente. La supervisión continua de los siguientes KPI es necesaria para garantizar el éxito a largo plazo:

Mejora de los procesos

  • Mide la tasa de errores comparando el número de errores antes y después de la implantación del ERP.
  • Comprueba los tiempos de procesamiento de los procesos y compáralos con la situación inicial.
  • Analiza el grado de automatización determinando la proporción de procesos automatizados y manuales.

Criterios financieros

Utilización del sistema

  • Averigua cuál es la tasa de aceptación de los usuarios, es decir, la proporción de empleados que utilizan activamente el sistema ERP.
  • Determina cuántos usuarios han recibido ya formación.
  • Obtén comentarios adicionales de los usuarios. Pregúntales sobre problemas de la aplicación y sugerencias para mejorarla.
  • Comprueba la disponibilidad del sistema comparando los tiempos de funcionamiento con las disponibilidades previstas.

Satisfacción del cliente

  • Comprueba la puntualidad de las entregas comparando el número de pedidos entregados a tiempo con el número de entregas tardías.
  • Compara los tiempos de respuesta actuales con los anteriores.
  • Vigila el índice de reclamaciones y comprueba si las quejas de tus clientes han aumentado o disminuido tras la implantación del ERP.

Herramientas y métodos probados para medir el éxito

Ahora ya sabes qué KPI te proporcionan información objetiva sobre la eficacia de tu proyecto ERP. La única cuestión que queda por resolver es qué aplicaciones puedes utilizar para medir el éxito. Las siguientes herramientas y métodos de software han demostrado su eficacia:

  • Las herramientas de información y los cuadros de mando internos del ERP permiten controlar en tiempo real las cifras clave relevantes. Visualizan el progreso, identifican los cuellos de botella y permiten actuar basándose en los datos. Con la ayuda de informes automatizados, puedes identificar desviaciones en una fase temprana y tomar medidas de optimización específicas.
  • Las encuestas y talleres de usuarios te proporcionan valiosos comentarios sobre la funcionalidad práctica de un sistema ERP. El intercambio directo con los usuarios te ayuda a identificar problemas, reconocer las necesidades de formación y hacer que el sistema sea lo más fácil de usar posible.
  • La comunicación transparente entre las partes interesadas y el equipo del proyecto tiene lugar en reuniones de revisión periódicas. De este modo, los avances, los retos y las desviaciones respecto a los objetivos se reconocen a tiempo.
  • Las auditorías comprueban el ROI y la calidad de los procesos de un proyecto ERP mediante criterios objetivos. Sacan a la luz los puntos débiles antes de que se conviertan en una amenaza real para el éxito del proyecto y proporcionan información útil sobre posibles mejoras.

Conclusión: Objetivos y KPI van de la mano

Medir el éxito es una parte importante del proyecto ERP. No sólo proporciona información sobre la eficacia de la nueva solución, sino que también ofrece importantes perspectivas sobre las oportunidades de optimización. Con los KPI adecuados, puedes evaluar objetivamente el progreso, reconocer las desviaciones en una fase temprana y tomar decisiones basadas en datos.

Sin embargo, el requisito previo básico para una medición del rendimiento específica es una planificación cuidadosa antes de la implantación del ERP. Esto incluye tanto una base de datos claramente documentada como una definición precisa de objetivos. Deja claro cuál es tu situación actual, adónde quieres llegar exactamente y cómo puede ayudarte un sistema ERP. De lo contrario, corres el riesgo de no poder medir los objetivos que te fijes más adelante.

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